¿Te atreves a practicar el sense sex? ¿Lo conoces?

Pronosticos deportivos para ganar NBA MLS MLB ATP WTA CHAMPIONS US OPEN

¿Te atreves a practicar el sense sex? ¿Lo conoces?

Hay caricias y susurros que estremecen. Son un par de segundos en los que un hormigueo intenso recorre el cuerpo para después dar paso a más placer. Pero ¿te imaginss si ese estremecimiento durara un poco más? ¿Si la suavidad y la potencia de esos estímulos se prolongasen durante todo el encuentro sexual? La clave está en agudizar nuestros sentidos —y nuestra imaginación— para desarrollar un sexo hipersensible que nos erice la piel.

 

¿Por dónde empezar?

Para entender un poco más de qué se trata esta “hipersensibilidad”, busca videos de ASMR (autonomous sensory meridian response, en español “respuesta sensorial meridiana autónoma”), satisfactory videos o slime ASMR, que son furor en YouTube.

 

¿De qué se tratan?

El ASMR —conocido también como “orgasmo cerebral”— es una reacción física que surge cuando se estimula el sistema nervioso autónomo y produce un mix entre una relajación y un cosquilleo. Estos estímulos que aparecen en la pantalla pueden ser muy inspiradores.

El sonido de pequeños golpes sobre un objeto hueco o un dedo hundiéndose en arcilla generan una sensación agradable que puede maximizarse si sabemos trasladarla al plano erótico. Claro que no caerás con un cajón peruano en la cama, pero la idea es ir descubriendo de qué forma estimular los sentidos.

 

Sexing me softly

El sense sex trata de descubrir qué te genera que una gota de agua cayendo por tu pecho, por ejemplo, por eso no debe ponerse en práctica cuando tienes ganas de sexo rápido o de un revolcón duro. El sense sex se practica largo, tendido y despacito, busca generar una conexión que vincula las miradas, la respiración y las reacciones físicas del otro.

Cada persona sabe cuál es el sentido que más la erotiza. En general, para las mujeres suele ser el tacto y para los hombres, la vista. Pero puedes descubrir qué otras cosas te encienden a ti y a tu pareja.

 

Algunas ideas para que empiecen a experimentar:

 

Susurrá tu fantasía: Descríbele a tu pareja qué quieres que te haga y qué le harás. Sé específica, suma detalles y relata cuáles son las sensaciones que sientes. Puedes acompañar los susurros con un leve jadeo para después subir el volumen y pasar a otro nivel de intensidad.

Acaricia con texturas: Es la clásica, pero… ¿alguna vez probaste acariciar con una plumita? puede ser de lo más erotizante. Lo mismo podría ocurrir con una flor o con cintas de terciopelo. No tengas miedo de parecer cursi. Pídele a tu pareja que recorra tu cuerpo con alguno de estos elementos. Cuéntale dónde te gusta más y que quede clara una regla innegociable: no pueden usar las manos… hasta que no aguanten más.

Hazlo virtual: Puedes hacer tu propia versión hot de ASMR vía celular y adelantarle a tu pareja qué pasará cuando se encuentren. Manda un audio y cuéntale qué harán al verse. Valen gemidos, susurros y ¡lo que se te ocurra!

Conviértete en una artista: Con algunos pinceles y pintura comestible (sí, hay con distintos sabores), dibujen sobre sus cuerpos. No te olvides de hacer algunas pinceladas sobre sus orejas, para que sienta cómo se deslizan las cerdas del pincel sobre su cuerpo.

Enciende: Dales un buen uso a las velas aromáticas y que entren en tus juegos. Acá la clave es que todo sea lento, muy lento. Y si las manos de quien es mimado están atadas, mejor. Otra opción son las velas para masajes que al derretirse generan un aceite de muy baja temperatura que puede usarse sobre la piel sin quemarla. ¿Qué tal si pruebas hacerte un automasaje mientras tu pareja te mira?

Prueba más sonidos: Además de los estímulos auditivos que puedes usar en un mensaje de voz, hay otros que se pueden incluir directamente en la cama, como campanitas o esferas chinas. Si tienes una bala vibradora, también puedes usarla: escuchar ese zumbido cerca de tus oídos puede ser estimulante y disparar nuevas sensaciones.

Unta: Si no te copa el aceite, puedes probar con espuma de afeitar. Acuérdate de no apurar la situación: mira cómo sale la espuma de la lata, disfruta de su textura, de cómo se desliza por tu cuerpo y el de tu pareja. Usa la brocha de afeitar para que sea más lúdico. Puedes cambiar la espuma por crema chantilly lista para usar y generar un momento más “comestible”.

Transfórmate: En varios de los videos ASMR, las protagonistas inician un juego de rol. Ahora te toca a ti. ¿Quién quieres ser? Ni siquiera necesitas un disfraz, la idea es que él o ella esté con los ojos vendados (la privación de un sentido permite poner mayor énfasis en otros). Vas a ocuparte de las sensaciones auditivas y táctiles. Busca un personaje que te dé recursos y haz lo que quieras. Recrea un escenario de sensaciones, vuelvete más creativo, sin vergüenza ni presiones y con tiempo para dejar volar la imaginación.

 

Hazte adicta a las caricias

Creada por los genios William Masters y Virginia Johnson —que estudiaron de manera revolucionaria la conducta sexual en los 60—, existe una técnica llamada “focalización sensorial” que consiste en acariciarte de la manera más suave que puedas con tu pareja, exceptuando los genitales y pecho -en caso de la mujer-, sin llegar a la penetración, por más que los dos estén muy excitados. También se conoce como pleasuring, por el placer que se puede llegar a experimentar si de verdad cada uno logra conectarse con su cuerpo, sus sensaciones y el placer sensual y sexual que nos recorre de pies a cabeza, más allá de las zonas erógenas. Tenlo en mente y, cuando necesites bajar unos decibeles y reconectarte, hazle esta propuesta a tu pareja.

informacion deportiva para ganar MLS MLB NFL NBA CHAMPIONS
Loading...

¿Te atreves a practicar el sense sex? ¿Lo conoces? ha sido Publicado en la(s) categoría(s):
Gente,Megatalentos