Como quemar calorías con ejercicios desde casa

“La violencia estudiantil forma parte del estado de la sociedad y no es considerado como un hecho fortuito y aislado”.


  colegio Una investigación realizada por el Centro Gumilla examinó las manifestaciones de violencia en 49 escuelas públicas, de colegios de Fe y Alegría, y la Asociación Venezolana de Educación Católica de las parroquias Petare y Sucre del Distrito Metropolitano.

En el trabajo se demostró que el estudiante está inmerso en una sociedad violenta en su cotidianidad, en su viaje de ida y vuelta de la casa al plantel educativo, y a pesar de ello, no tienen temor de esta situación.

“La violencia estudiantil forma parte del estado de la sociedad y no es considerado como un hecho fortuito y aislado”.

Aunado a esto, existe una clara identificación por parte de la comunidad educativa de quiénes son los violentados y los victimarios pero existe el silencio cómplice, por acción u omisión, para evitar las consecuencias, por lo general con saldos trágicos.

Los docentes y estudiantes están conscientes de las situaciones de violencia que se viven en los planteles, pero los maestros no saben en detalle las dinámicas violentas que tienen los estudiantes.

Uno de los cuestionamientos realizados en la encuesta a los escolares pregunta ¿en tu vida como estudiante se han presentado situaciones violentas? Los resultados demostraron que 73% ha presenciado situaciones violentas, sólo una cuarta parte de los que participaron en el estudio manifestó no haberlas observado y 2% no contestó.

Entre los tipo de violencia presentes se encuentran: 88% agresiones verbales 79% agresiones físicas, 24% abuso de poder y 5% abuso sexual. Siendo la salida del plantel, el patio, aulas de clases y pasillo, los lugares más recurrentes para cometer estos actos.

Con relación a las agresiones o abuso sexual observados por los escolares, los resultados mostraron que 17% de la población ha evidenciado este tipo de actos, mientras que 81% no y el 2% no respondió. A nivel geográfico esto se resume en que 23% de los estudiantes de Petare han comprobado hechos de índole sexual y 9% en Catia.

Al preguntar si estos hechos han sido documentados a través de cámaras, celulares y otros objetos parecidos, se reflejó que son documentados en esta proporción: 4% constantemente; 37% ocasionalmente; y 54% nunca lo han documentado. El 20% de los estudiantes en Catia responden que estos hechos son grabados constantemente.

En cuanto al uso de armas en los planteles educativos se determinó que en Petare el 23% de estudiantes ha presenciado armas en su centro estudiantil y 13% en Catia.

Haciendo la distinción por zonas geográficas y los tipos de armas que se encuentran dentro del plantel, se obtiene que en Petare hay: 68% cuchillos; 43% pistolas; 25% otro tipo de arma; 14% botellas; 11% cadenas; 4% chopos; 4% no sabe o no contesta. Mientras que los estudiantes de Catia respondieron que dentro de la escuela se presencian las siguientes armas: cuchillos 76%; pistolas 33%; botellas 19%; otro tipo de armas 22%; cadenas 8%; chopo 4%; no sabe o no contesta 3%.

El consumo de drogas no queda al margen de esta situación de violencia e inseguridad que se viven en estos planteles, pues al consultar que tipo de sustancias psicoactivas han consumido, la mayoría responde al licor. Los números son: 31% ha consumido alcohol; 8% cigarros; 1% marihuana; 3% chimó; 1% tranquilizantes; 1% otras sustancia; 63% ninguna de las opciones anteriores; 6% no contestó.

El universo de estudio que empleó el Centro Gumilla para esta investigación estuvo constituido por dos grupos 1) Personas que desempeñan determinadas labores docentes y directivas en el plantel (Directores, subdirectores y profesores guías); 2) Estudiantes que cursaban entre séptimo y noveno grado de educación básica.

dd / Reporte360




En: Noticias Nacionales
Temas relacionados:


ESTADO ORDENA CONGELAR PRECIOS DE ALQUILERES POR 6 MESES

Los venezolanos deben exigir a gobiernos electos por el voto no socavar el Estado: Arias





Subir