COLLARES Y PULSERAS AL MAYOR

ANGEL MONAGAS en Caiga quién Caiga: La verdadera pandemia en Venezuela

ANGEL MONAGAS

Necesitamos reflexionar sobre un país, que ha desperdiciado mucho dinero en agricultura desde 1945 y no hay resultados similares a otros que han invertido mucho menos.

Estamos hablando no de los 21 años desastrosos del chavismo, sino de por lo menos 70 años.

Durante mucho, observamos cuando a un posicionamiento positivo de los ingresos petroleros, aumentaba la producción de maíz, arroz, leche y cuando el panorama era negativo, sucedía lo contrario, sencillamente el estatismo, el percibir la renta petrolera como tabla de salvación, en lugar de palanca de desarrollo. La política de subsidios, el falso proteccionismo (en realidad se vulneraba más la actividad), lo que logro fue hacernos improductivos.

Todavía muchos sueñan con llegar a un banco y que le den millones para invertir. Si la idea es buena, pagan y si es mala, que se queden con lo invertido, que por lo general nunca estará a la altura de la inversión.

Ese fue el modelo de país alimentado por una cultura política, quizá hasta una herencia. Así hicieron dinero muchos extranjeros que llegaron a Venezuela.

Ese modelo murió y no debe regresar jamás. Hasta el año 2012, un productor venezolano cosechando 40% por hectárea menos que en Colombia, percibía ganancias netas de más del 45% que ellos. ¿Se premiaba o no los malos desempeños? ¿Justificación existe? Si. Hasta 2012, el 70% de la estructura de costos del maíz en Venezuela eran subsidiados, exenciones e incentivos vía barreras arancelarías.

Otra razón que tengo para no creer en el socialismo, comunismo o “menjurjes” similares.

Liberemos el camino a los innovadores, a los productivos y eficientes, que fluya el mercado. Eso que han satanizado estos 21 años de pesadilla es el camino.

Protejamos al consumidor. A ese si debe cuidar el Estado. Que lo pagado sea efectivamente bueno, de calidad.

Por eso me rio de los que se llevaron las manos a la cabeza con el precio de arrancada de la gasolina. Puedo justificar las críticas sobre el hecho de ser un país petrolero, con cinco (5) refinerías y es triste que nos lleven a negociar con un país de menores condiciones en el mercado.

Solo 18% de la población tiene vehículos particulares y creo que exagero. En menos de 10 años, el valor de la gasolina disminuirá por otro que se generalizará y nosotros ni cerca estamos de enfrentarnos a ese mercado en términos de responsabilidad. China y otros países sí.

La gasolina no es un producto natural y solo pagándola contribuimos a sacarle provecho, invirtiendo ese diferencial en prepararnos para otros modelos energéticos.

Lo deseable es que haya un sistema de transporte decente para los que no pueden pagarla.

¿QUÉ DEBE HACER LA OPOSICIÓN?

Hacer oposición es mucho más que negar u oponerse a todo lo que hace o dice el gobierno. No hay nada más cómplice que el silencio o la inacción. Ceder espacios, no aparecer o hacer presencia siempre con los mismos argumentos, cuando evidentemente hay otros que decir, plantear o hacerlos del conocimiento.

Una terrible falla de la oposición es jugar un rol dentro y otro afuera. Ese doble papel es imperdonable para los que pretenden asumir liderazgos.

Pareciera que el velo del conocimiento los abordará. Que llegaron al topus uranus.

Ya basta de pedir a los EEUU, lo que nosotros estamos obligados a hacer. Los líderes desdicen de la política como acción, ciencia, arte o técnica cuando plantean solo la salida militar. Previo hay otras cosas que no se han hecho ni se han dicho.

No me agrada el modelo “castrocomunista” cubano, ni el ruso, ni el musulmán. Tampoco admiro el modelo de desarrollo estadounidense, aunque entre los mencionados lo prefiero, no voy a ocultarlo. Yo soy más mirandino que bolivariano, sin dejar de admirar los méritos del libertador. Es que la falla comenzó allí. Nuestra nación no hizo de la igualdad un principio. Solo lo ha sido de nombre. Sacamos a los españoles para que se quedaran los mantuanos y los caudillos militares, que se apoderaron de grandes tierras, haciendas, etc, como hoy los generales son una élite de poder, sin control y en abuso grosero de autoridad. De uno y otro bando.

Venezuela debe cambiar. No puede seguir arrodillada a un pensamiento socialista, comunista de un partido con militancia extracurricular, ni tampoco pasar a ser gobernada por una élite de 4 partidos enraizados también en la causa del desastre.

El cambio debe ser  completo. Debe cambiarse para de manera autentica cambiar y no para simular. No podemos dar un giro de 360 grados en dirección distinta para caer en el mismo lugar, solo con otro color.

Ambos, generalatos y liderazgos políticos, de la cuarta y de la 5ta son responsables.

Criticamos la corrupción evidente de un general en la 5ta y es que los que viven en Europa o en el norte, lo hacen con sus propios recursos, los «legales», de su «sudor y frente». Igual los líderes políticos en el exilio. Como justifican su estilo de vida, sus lujos, sus placeres.

Lo mejor para Venezuela es cortar por lo sano: no más 5ta ni regresar a la 4ta.

El asunto no puede seguir viéndose es que en la 4ta, se robó menos, o “se robó y se dejó robar”. Es que robaban 5 años uno y 10 el otro refiriéndose a los partidos COPEI y AD.

Si estamos en este desastre es porque nos trajeron, menos malos, pero malos al fin y al cabo.

Muchos han permanecido en cohabitación o se hicieron chavistas.

El país debe ser gobernado por los mejores, donde quiera que ellos estén.

Ser gobierno  no es un ejercicio exclusivo de los partidos. Pensar eso es un error. Primero además porque debemos enseñar y esa tarea corresponde a otros.

El autogobierno es la primera lección.  Allí fallamos todos, incluyéndome. La familia debe ser el centro y objetivo. Quizá es lo único en lo que no se equivocó la mafia y los mormones: La familia primero.

La verdadera pandemia que sacude a Venezuela no es covid-19. Es el hambre, y profundizando más, es el modelo político venezolano. Si no lo cambiamos, nunca podremos enfrentarnos a los problemas que todos los países padecen. Donde hay o hubo el mismo mal, han estado menos tiempo en cuarentena y siguen su camino, en combate. Nosotros seguimos siendo controlados.

El hambre aumenta, en consecuencia, no hay posibilidad de mejorar los números del coronavirus, mucho más en una tierra sin agua, electricidad, basura, aguas servidas en las calles, etc.

Mi twitter @AngelMonagas. Vía youtube de lunes a viernes en horas de la mañana por el canal Factores de Poder programa ASÍ AMANECE y en Maracaibo por Rumbera Network 98.7 FM de 6 a 8am



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