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Gastritis y Reflujo, trastornos del proceso digestivo

foto archivo

-Ambas patologías son de carácter crónico, recurrente y multifactorial


-La automedicación no es la solución más inmediata

El proceso estomacal consiste en la mezcla de los alimentos que va desde el tracto digestivo y la descomposición química de las moléculas grandes en moléculas más pequeñas. Comienza en la boca, cuando masticamos y comemos, y termina en el intestino delgado. El proceso químico varía un poco dependiendo de la clase de alimento.

Especialistas indican que en ocasiones, este proceso digestivo se ve afectado por una dieta con exceso de grasas animales, consumo de alcohol, cigarrillo y cafeína, abuso de medicamentos irritantes como aspirinas, anti-inflamatorios y finalmente el estrés.

Juan Carlos González, médico gastroenterólogo explica que son dos los resultados que se generan por los malos hábitos alimenticios ya mencionados. El primero, trastorno conocido como gastritis, “la cual se describe como una inflamación de la mucosa del estómago, que protege a este órgano de los ácidos gástricos; y en segundo lugar, la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE) que consiste en el paso del contenido gástrico desde el estómago al esófago, debido a la alteración en los mecanismos de barrera a ese nivel”. El galeno indicó que ambas patologías son de carácter crónico, recurrente y multifactorial.

Diferencias

Los síntomas más frecuentes de la gastritis son: Malestar o dolor de estómago; náuseas; vómitos; eructos; ardor; presencia de sangre en el vómito o en las heces.

El doctor González explica que la enfermedad de reflujo gastroesofágico es la alteración del esfínter esofágico inferior “un anillo muscular que rodea al esófago en su unión con el estómago y permanece cerrado impidiendo que el contenido del estómago vuelva de nuevo al esófago. Cuando el esfínter se altera y se produce una disminución de su presión en reposo, se relaja y no ejerce bien su función, de forma que el contenido gástrico refluye. Sustancias como el alcohol, el chocolate o el tabaco favorecen la relajación del esfínter y, por lo tanto, el reflujo”, precisó.

En ambos casos el galeno explica que cada individuo manifiesta síntomas de forma diferente y advirtió que si la ERGE no es tratada y atendida de manera correcta, el esófago se somete a un proceso inflamatorio de la mucosa y el paciente comienza a tener problemas para tragar los alimentos.

“También puede causar tos nocturna, asma bronquial, sinusitis y erosión dental. En casos extremos, pueden desarrollar el síndrome de esófago de Barrett: Un proceso inflamatorio de la mucosa del esófago, que es una condición precancerosa” dijo González.

En cuanto al no tratamiento o control de la gastritis, bien sea por mala alimentación o causada por la bacteria Helicobacter pylori, puede conducir a un Cáncer de Estómago, hemorragia digestiva y alteraciones en el diámetro de salida del duodeno, que amerite intervención quirúrgica.


Recomendaciones

El doctor González refirió que la persona debe ingerir en adelante una dieta que contribuya a la protección gastroduodenal.

El tratamiento debe estar acompañado de dietas que no contribuyan a la secreción de ácidos para su digestión. “A estos pacientes se le eliminan condimentos, salsas, picantes, chocolates, alcohol, café, entre otros. Se les enseña a comer a horarios, ya que largos períodos sin comer genera mayor secreción de ácidos. Las cenas deben ser ligeras, y realizarlas una o dos horas antes de dormir. Una dieta adecuada que incluya desayuno, almuerzo y cena es suficiente en estos casos”, explicó el galeno.

Finalmente, insistió en la no medicación y visitar al especialista en gastroenterología en caso de presentar los síntomas ya descritos.

Cristina González

cristinanewsweb@tutanota.com



En :Salud y Vida Sana

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