Isaías A. Márquez Díaz : QUIMERAS PRESIDENCIALES

Tal y como desde los inicios del extinto “comandante supremo y eterno”, ahora el poder a manos de don Nicolás Maduro Moros,  se continúa mareando la perdiz mediante fábulas rimbombantes como las del magnicidio, la guerra económica, el imperio del norte, la guerra mediática, la burguesía colombiana, la cuadratura del círculo, el éxodo inducido y la responsabilidad de presidentes del siglo XIX. Toda una sarta de imbecilidades nada más que por justificar la incompetencia y  desatinos de un gobierno mediocre, inescrupuloso, sarcástico  e indolente, cuyas responsabilidades pretende escurrir hacia muchos de quienes solo han querido lo mejor para la nación venezolana, tan merecedora de equipos humanos que la quieran y ponderen, debidamente, apartados de ideologías letales, con planes y proyectos concretos fundamentados en  tecnología de vanguardia a objeto de levantar la agroindustria –agricultura y cría- pero bajo un concepto no explotador, sino de logro al bienestar común, seguridad en todos los aspectos: jurídica, alimentaria y socioeconómica con posibilidades de autogestionarse sobre la base de una socialdemocracia unificadora de todos los miembros de la comunidad venezolana.

Las quimeras son para los ingenuos carentes de formación y personalidad maleable, a quienes se pretende halagar mediante minucias evaporables al instante, proclives al parasitismo, ademáas de una variada gama de males sociopolíticos, tal y como  ocurrió durante 1958 por el “plan de emergencia” de Wolfgang Larrazábal, cuyas secuelas se manifestaron durante casi toda la década 1960, incrementado, entre otros, cordones de miseria (zonas marginales) alrededor de las principales ciudades del país, semillero del escarnio/infortunio que hoy día experimentamos ydiscurre con quimeras presidenciales.

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