Isaías A. Márquez : DOLARÍCESE EL SALARIO

SUELDO EN DOLARES

DOLARÍCESE EL SALARIO

Isaías A. Márquez

Al ritmo del flagelo inflacionario  y la devaluación consiguiente, nuestro signo monetario ha venido sucumbiendo   como tal ya que la trabazón causa-efecto en la que el aumento de salarios  origina incrementos de precios que, a su vez, producen y/o justifican aumentos ulteriores de salarios que propician la dolarización  han hecho que nuestro signo haya pasado a un plano muy secundario, casi insignificante y hasta nulo, ante la pérdida de su poder adquisitivo. Por tanto, no implica reserva de valor; ni siquiera, como unidad de cuenta  en virtud de que los precios de muchísimos bienes y servicios están marcados en divisas; no en bolívares ya que, como medio transaccional, es preciso señalar sobre diferentes estudios  que revelan  cerca de un 40 % de los ciudadanos que habitan por el territorio nacional reporta sus transacciones en dólares en vista de su fortaleza y valor de cambio,  más el circulante que ahora existe en dicha moneda y porque fijar los precios en bolívares sería un absurdo, debido al aumento sostenido de los precios. Asimismo, de un 40-50 % de venezolanos recibe remesas, situación no ilegal que refuerza la dolarización extraoficial;  Debemos indicar que el TSJ sentenció (16/10/2019) sobre el pago de alquileres en dólares estadounidenses. Pero, con la salvedad de que su expresión sea en bolívares a la tasa de cambio oficial; Consiguientemente, sentenció sobre la legalidad  de pagar con divisas en mpleos. Por su parte, el BCV “fijó el anclaje de créditos comerciales a dólar oficial” (23/10/2019) derivado de las operaciones de las mesas de cambio de la banca. O, ajuste de la tasa de interés para la cartera de créditos comerciales anclado en las variaciones del tipo de cambio oficial de la banca, que incidirá sobre el rendimiento del crédito. Así, los créditos comerciales se expresarán, ahora, en una nueva unidad de cuenta denominada: Unidad de Valor de Crédito Comercial (UVCC).

 

Se requiere un proceso de acondicionamiento imperativo a la dinámica actual, que debería comenzar por la dolarización oficial del salario a objeto de  movernos sobre piso firme, lo cual no conlleva despojarnos del bolívar, muestro signo monrtario desde el gobierno de Guzmán Blanco o entramos en decadencia socio-política.

 

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