Manifiesto del Partido Derecha Democrática Popular

MANIFIESTO A LA NACIÓN

Ante la grave situación del país, derivada de la catastrófica situación económica producida por la aplicación del plan de la patria del socialismo del siglo 21, del desespero de muchos venezolanos que lo ha llevado a emigrar masivamente del país, de la degradación moral de vastos sectores de la sociedad en especial el gubernamental y de la manera excluyente de hacer política, le presentamos al país un nuevo proyecto para Venezuela: el partido político DERECHA DEMOCRÁTICA    POPULAR (DDP), como plataforma para transformar a Venezuela radicalmente y convertirla en una sociedad verdaderamente libre, llevarla por el sendero del progreso y con ello afrontar los grandes desafíos que se nos van a presentar en los próximos lustros.

 

 

La situación de Venezuela en el marasmo en que se encuentra no comenzó hace 20 años atrás. Ya por los años 70, el clientelismo de partidos que se olvidaron de sus ideales, cristalizó en estos socialistas quienes engañando al pueblo, llegaron al poder con un disfraz democrático pero con un plan preconcebido: controlar la vida y la libertad del ciudadano a pesar de que con ello destruía los valores democráticos de la República tal como fue concebida por los fundadores de la patria.

En 1999 se aprobó una Constitución, aprobada en forma pírrica por el pueblo; y al poco tiempo el mentor principal de la iniciativa constitucional quizo modificarla para mantenerse eternamente en el poder; como no lo logró, porque el pueblo rechazó claramente las pretensiones del gobierno autoritario de Hugo Chávez, comenzó él y su círculo socialista a violarla descaradamente cada vez que requerían imponer sus apetencias de control político y social.

Venezuela se ha caracterizado en toda su historia por tener una cultura política diversa, con diferentes corrientes del pensamiento universal, pero particularmente liberal. También hemos pasado por dictaduras, que han pretendido controlar y modelar la libertad, único valor absoluto del hombre. De modo que el fenómeno que estamos viviendo no es nuevo. Pero en las actuales circunstancias se agrava por la aplicación del modelo socialista que aplasta al individuo y castra cualquier intento de iniciativa privada. Es por ello que el pais requiere una verdadera y drástica transformación que le dé a los grandes desafíos que tenemos por delante, respuestas serias, creíbles, viables y sobretodo, duraderas; para enrumbar a Venezuela hacia un crecimiento económico ordenado, sustentable y firme, que le proporcione a los venezolanos y extranjeros que escogieron a esta patria para vivir, la seguridad para hacer sus vidas aquí, en un ambiente de estabilidad, seguridad personal y jurídica, y en fin de cuentas, en libertad absoluta.

 

Los venezolanos queremos vivir en paz, con servicios de calidad que nos permita emprender cualquier proyecto en donde la variable de los servicios públicos no sea un obstáculo en la consecución de esos sueños.

 

Proponemos CUATRO PILARES conceptuales, que no únicos, son los soportes sobre los cuales se sostiene nuestro proyecto político para Venezuela.

 

LA FAMILIA

Como célula fundamental de la sociedad, esta debe ser protegida y estimulada para que con ello tengamos la formación de individuos guiados por el obrar correcto. Una familia bien constituida es el mejor antídoto para luchar en contra de la delincuencia y es la institución primaria para la educación y la transmisión de valores de rectitud y honestidad. La familia junto con el sistema educativo debe tener como norte, la excelencia, los valores y la ética como centro en la formación de los jóvenes.

LA PROPIEDAD PRIVADA

La propiedad debe ser un derecho cuasi-absoluto y toda la sociedad debe tener respeto sagrado sobre la misma. La propiedad privada es un derecho natural, reconocido así por todas las corrientes de pensamiento y consagrado en todos los textos del marco legal que nos regula, que, constantemente se viola en este régimen, cuando arrebata en forma violenta y sin fórmula de juicio, el patrimonio  de los ciudadanos, creando un estado de zozobra y desamparo generalizado. El estado debe ser el primer defensor y protector de la propiedad privada y no su enemigo. Venezuela debe ser un país de propietarios.

EL ESTADO DE DERECHO

Venezuela requiere orden. El respeto a las normas establecidas y las que se acuerden válidamente por los poderes públicos correspondientes, es un requisito esencial para evitar una situación de anarquía que solo le conviene a regímenes como este. La seguridad jurídica es fundamental para que los ciudadanos sepan a qué atenerse con respecto a sus deberes, derechos y obligaciones. El país requiere de un poder judicial verdaderamente independiente, con jueces y funcionarios judiciales probos, bien preparados y bien remunerados. Con sistemas de contención ética y de evaluación constante. Solo así rescataremos la credibilidad en el sistema judicial como la institución encargada de impartir justicia.

EL LIBRE MERCADO

La actividad económica del país deben ser prerrogativa de los ciudadanos incluyendo al petróleo que debe ser propiedad de los venezolanos, desde el yacimiento hasta la comercialización, pasando por la extracción, transporte y refinación.

Está comprobado históricamente, que las sociedades capitalistas proporcionan mayor bienestar a sus ciudadanos que los estados llamados socialistas, estos últimos solo reprimen y controlan al hombre y los convierten en siervos del estado todopoderoso. El estado no debe intervenir en ninguna actividad económica que no sea la de recaudar impuestos y que a su vez estos sean redirigidos a la economía, la construcción de la infraestructura para el desarrollo armónico del país, y la prestación de servicios burocráticos básicos y eficientes. El estado debe reducirse a su mínima expresión y debe limitarse solo a tareas de seguridad y defensa,  relaciones  internacionales,  orden  público,  impartir justicia, ordenamiento territorial, educación básica y salud primaria.

Deben cesar las regulaciones estatales a la actividad económica. El estado no debe ser proteccionista. El proteccionismo ataca el ingenio y la inventiva individual; como consecuencia de ese paternalismo se produce el letargo y la pobreza. Por el contrario, el libre mercado estimula el don creativo que toda sociedad tiene y con ello la impulsa a la superación de los obstáculos, para así elevar los niveles de productividad y de realización personal. Es necesario retomar la discusión de los tratados de libre comercio con los países vecinos y con los Estados Unidos de América, México y Canadá, todo ello con el objetivo de defender al consumidor.

El plan de desarrollo territorial debe ser armonizado por el estado con la participación activa de los ciudadanos. El estado debe proteger al medio ambiente. Pero la protección del medio ambiente también es tarea de todos. Aquí, las regulaciones y la educación, deben ser estrictas, todo con miras al desarrollo sustentable y ecológico del país.

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Estas cuatro ideas centrales, nos definen como una opción política para los venezolanos.

Somos claramente de DERECHA. Propugnamos ideas libertarias, y creemos, con el primer Credo de John  D. Rockefeller, que afirma que, es en el valor supremo del individuo, en su derecho a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad constante donde está la formación de una sociedad sana.

Somos DERECHA DEMOCRÁTICA porque creemos profundamente en que la voluntad del pueblo es la que está destinada a dirigir los destinos de la nación. La voluntad debe estar reflejada en elecciones limpias, debe ser el fundamento del sistema electoral venezolano y es imperativo hacer los correctivos necesarios en el actual sistema para que el pueblo recupere su confianza en el valor de elegir.

Somos DERECHA DEMOCRÁTICA POPULAR porque nuestro movimiento pretende sembrarse en el corazón del pueblo venezolano, harto de tantos atropellos por parte de este régimen socialista, a su vida, a su derecho a progresar y a su propiedad privada. Los trabajadores venezolanos tienen derecho a tener un salario justo que le cubra más allá de sus necesidades básicas permitiéndoseles ahorrar; el pueblo exige respeto a su dignidad. DERECHA DEMOCRÁTICA POPULAR cree en la dignidad de cualquier tipo de trabajo, bien sea manual o intelectual; creemos que un sistema económico no debe manterner a ningún ciudadano, pero todo ciudadano debe tener, dentro del sistema económico, la oportunidad y el derecho de ganarse la vida. El socialismo no se los da.

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En fin, Venezuela, requiere una transformación radical qué pasa evidentemente por la sustitución total de la Constitución de 1999 y cambiarla por una nueva Carta Magna, adecuada a las nuevas realidades y desafíos que nos exige la modernidad en el mundo contemporáneo. Para ello hemos decidido constituirnos como movimiento político, e invitamos a todos los venezolanos, de todas las clases sociales y de todos los sectores para que se incorporen con nosotros en esta cruzada que persigue rescatar al país entero.

Estos 20 años de gobierno socialista han retrasado totalmente al país del concierto universal y el desarrollo. Destruyó lo conquistado durante los cuarenta años de la República civil. Desde la fundación de Venezuela cómo Republica se han producido decenas de movimientos insurgentes, que han concluido todos en lo mismo: la traición al pueblo colocando sus intereses personales y grupales, sobre los intereses generales de la población. En DERECHA DEMOCRÁTICA POPULAR (DDP) pretendemos cambiar esta situación de raíz y poner el estado al servicio de los ciudadanos exclusivamente.

Hacemos un llamado a la UNIDAD de todos los factores de la oposición venezolana para que dejemos de lado las diatribas estériles y nos aboquemos a la unidad efectiva y por encima de ello a la unidad afectiva entre el liderazgo opositor. La unidad afectiva es imprescindible para llegar a la unidad real y solo así lograremos construir el gran frente indispensable para salir de la dictadura.

Mención aparte merecen los presos políticos. Civiles y militares son encarcelados por el régimen sin prueba alguna violando el principio constitucional de juzgamiento en Libertad. Dentro de las prisiones son torturados y sufren tratos inhumanos. DDP aboga por la liberación de TODOS los presos políticos y el castigo para los autores intelectuales y materiales de las torturas y maltratos ocurridos.

Juntos, todos podemos lograrlo. Vamos a reivindicar la sangre derramada por los venezolanos que sacrificaron sus vidas por la libertad y la democracia. Como dijo Bolívar en Pativilca en enero de

1824, en el ínterin de la guerra casi perdida, cuando el General Colombiano Joaquín Mosquera le preguntó: “General y que va Ud. hacer?” Bolívar le respondió “Vamos a triunfar” …..y triunfó.

En DERECHA DEMOCRÁTICA POPULAR (DDP) le decimos al país que, por el bien de la patria, los venezolanos también triunfaremos.

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