‘Sectores sociales fundamentales están en la calle y el gobierno muestra su rostro represivo’


jguerrabaner    José Guerra analiza en su columna publicada hoy en Tal Cual la correlación de fuerzas políticas existentes entre el oficialismo y la oposición venezolana, al tiempo que destaca la nueva realidad social de cara a los próximos comicios parlamentarios.

Esta es su columna completa:

Se recompone la correlación de fuerzas políticas en Venezuela. Los factores que apoyan al presidente Chávez y a su partido hoy son una minoría y el deterioro del gobierno es tan evidente que no se necesita de agudos análisis para palpar lo que es una realidad manifiesta. Una mezcla explosiva de incompetencia y sectarismo en el manejo de los asuntos públicos tiene colocado al gobierno en una posición desventajosa.

Habiendo gestionado miles de millones de dólares producto del alza de los precios del petróleo, la obra que se exhibe el gobierno es menguada frente a la magnitud del dinero recibido y gastado. Tal vez la prueba más contundente de ello sea una crisis de electricidad que está causando estragos en la vida de la gente y en la capacidad productiva del país.

Una mezcla explosiva de incompetencia y sectarismo en el manejo de los asuntos públicos tiene colocado al gobierno en una posición desventajosa.

Literalmente hoy Venezuela es una economía convaleciente y en estado catatónico porque sus fuerzas productivas no reaccionan elevando la producción y mejorando el empleo y no lo hacen porque no hay estímulos sino ataques al sector privado, no hay comprensión hacia la gente que produce sino desprecio y hostilidad. El empeño del presidente Chávez de acelerar el paso que conduce al socialismo es en realidad un salto al vacío en la medida en que ese modelo está anclado en el pasado de la terrible historia de lo que fue el socialismo real cuyo cadáver insepulto todavía merodea por las calles de La Habana.

Como el que se cree dueño de la verdad y ungido para hacer historia, el Presidente cada vez se aísla más tanto en lo internacional como el lo doméstico. Sus aliados externos ya no son los de antes, sus fuerzas de soporte se han reducido a su mínima expresión y el trato despreciativo hacia sus socios locales denota tanto su afán hegemónico como el hecho de que ellos no son otra cosa que afiliados incómodos. Por esas razones Chávez se ha encerrado en su propio círculo en una alianza que no asegura su éxito político. La comandita partido y fuerza armada puede ser una asociación indigesta. En donde se ha ensayado la politización y partidización de los cuerpos armados de una República los resultados no han sido provechosos.

La valoración de la gestión de Hugo Chávez en la resolución de los problemas del país tiene un firme rechazo. Algo similar sucede con la confianza en el Presidente, la cual se ha deteriorando hasta el punto de la mayor proporción de los consultados expresa ninguna confianza en él como primer mandatario.

Relevante también es el hecho de que el bloque chavista dejó de ser mayoría en la respuesta polarizada. Esto sugiere que soplan vientos de cambio en Venezuela y para las fuerzas democráticas, hoy mayoritarias, su reto fundamental consiste en transformar esa mayoría numérica en mayoría política, activando a esa fuerza, dotándola de una política que tenga claro el horizonte electoral del 26 septiembre y haciendo valer su condición de tal. Esto último es fundamental porque las maniobras del CNE, con la recomposición de los circuitos electorales, pudiese producir un resultado lamentable que puede sumir a Venezuela en una fase de inestabilidad si ocurre el evento de que los factores democráticos obteniendo una clara ventaja en el conteo de los votos populares estén subrepresentadas en la Asamblea Nacional, debido a una artimaña del cuerpo electoral.

En cualquier caso, actualmente hay una nueva realidad en el país, sectores sociales fundamentales están en la calle y el gobierno muestra su rostro represivo.

En cualquier caso, actualmente hay una nueva realidad en el país, sectores sociales fundamentales están en la calle y el gobierno muestra su rostro represivo. Quizás sea el de Chávez el gobierno donde ha habido más sindicalistas imputados en los tribunales por defender sus derechos y probablemente también el que ostente el primer lugar en la detención y apertura de expedientes a estudiantes por manifestaciones en la calle. Se trata de una represión tripartita: la primera, la que aplican las fuerzas policiales y sectores de la Guardia Nacional, la segunda la que proviene de las bandas armadas sufragadas por el gobierno y la tercera y más efectiva, la que con rigor implementan los tribunales de justicia cuando en los hechos criminalizan la protesta. Todo ello persigue que predomine el miedo y se inhiba a las fuerzas sociales que hoy reclaman su espacio de democracia.

José Guerra
Una nueva mayoría
Tal Cual




Categoria(s) del contenido: Gobierno


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