COLLARES Y PULSERAS AL MAYOR

Fabricio Ojeda: No estoy de acuerdo de llevar a mi padre al Panteón


Una fuerte polémica se ha desatado en el país, con la decisión del gobierno nacional de querer llevar al Panteón Nacional los restos mortales de Fabricio Ojeda para que descanse conjuntamente con los Héroes de la Independencia.

Para una parte del país es un sacrilegio, a otros ni siquiera les importa y para el gobierno esta decisión es una forma de hacer política, que más se acerca al hecho mediático, para generar un nuevo frente de opinión y bajar las fuertes presiones al gobierno, que dicha postura en si misma, tal vez ni les importe.

Le habrán, por lo menos, consultado a la familia. Pues La Patilla hizo el trabajo y habló con el propio Fabricio Ojeda, pero el hijo y esto fue lo que constesto:

Entre las numerosas preguntas que me han formulado últimamente, muchas insisten en saber si la familia de mi padre tiene una postura oficial sobre el traslado de sus restos para el Panteón Nacional.

No puedo hablar por mi familia pero postura oficial no hay, pues aparte de la coincidencia de considerar que sin duda se trata de un gran honor, como en todo grupo existen discrepancias que no vienen al caso mencionar aquí. Respeto mucho la opinión de cada pariente y si la decisión de la mayoría en el núcleo más cercano es aceptar que se exhumen nuevamente los restos de Fabricio Ojeda, esta vez para llevarlo al Panteón, pues la acato aunque no esté de acuerdo. Eso no tiene por qué fracturar la unión familiar en los demás aspectos de la vida.

Pero lo que sí tengo –como padre, periodista y como venezolano- es el deber de fijar mi posición personal, que es de absoluto rechazo a la utilización de la memoria y los restos de mi papá para hacerle propaganda a un gobierno que con sus políticas totalitarias, arbitrarias y equivocadas, ha puesto al pueblo a pasar hambre, a morir por falta de medicinas, a empobrecerse cada día más, y se niega a aceptar ayuda humanitaria para no admitir que en Venezuela la inmensa mayoría de la población sufre carencias elementales como nunca antes había ocurrido.

No estoy de acuerdo, no porque crea que no es una gran honra el hecho de que los huesos de mi viejo vayan a reposar a la tumba de los héroes, si no porque quien imparte ese honor, es el mismo sepulturero que ha despilfarrado nuestra enorme riqueza y enterrado al país en la más grave crisis de su historia, en tiempos que según el eufemismo debemos llamar “de paz”.

Un “honor” que no sé cómo lo hubiese tomado mi padre, ya que tras su injusta muerte, no podemos pedir su opinión. Sí, es cierto. En 1966 lo asesinaron esbirros similares a los de ahora, pero el dolor y la rabia que eso pudo haberme causado no deben servirme de pretexto para volcar resentimientos contra toda una nación.

No me atrevo a hablar por mi progenitor -y esto lo deberían hacer muchos- pero tengo dudas de que mi papá se hubiera dejado homenajear por un gobierno que ha roto todos los records perpetrando aquellas cosas contra las que él en sus tiempos luchó: corrupción, autoritarismo, falta de democracia, violación de los derechos humanos, injusticia, discriminación, persecución, desigualdad.

Para nadie es un secreto que la corrupción oficial en Venezuela se ha extendido y excedido tanto, que ya se siente en el plato vacío sobre la mesa. No es justo que en los últimos 17 años hayan ingresado al país más recursos que en el resto de su historia, y los hospitales estén peor que nunca, los servicios públicos no funcionen, los niños se desmayen de hambre en las escuelas, miles de obras estén inconclusas, la delincuencia mande en las calles, la inflación alcance la estratosfera y los salarios no alcancen para comer, mientras un pequeño grupo en el poder y sus familias exhiben, ostentan, nos restriegan en la cara –desfachatadamente- una vida llena de viajes, lujos y derroche, mientras pregonan el “socialismo”.

El 23 de enero se cumplen 58 años de la caída de la dictadura perezjimenista, violadora de los derechos humanos, por cuyo derrocamiento mi padre arriesgó su vida. Es curioso –o al menos hipócrita- que se elija esta fecha para hacer el traslado y la respectiva marcha hacia el Panteón, por un régimen cuyo “líder eterno” no solo mostró pública admiración hacia Marcos Pérez Jiménez y su modo de mandar, sino además le pidió personalmente consejos en Madrid.

Es irónico que quien organiza el acto sea el mismo gobierno antidemocrático que ha secuestrado a los poderes públicos; eliminado la soberanía popular -al desconocer a la Asamblea Nacional electa por voto directo y secreto en diciembre de 2015- y le ha arrebatado al pueblo el derecho que le otorga la Constitución de revocar a sus gobernantes. El mismo gobierno que persigue y encarcela opositores, que reprime violentamente protestas callejeras y los cuerpos de seguridad cometen ejecuciones extrajudiciales. El mismo cuyos principales líderes aseguran que en Venezuela ya no habrá más elecciones, pues ellos se quedarán para siempre, así el pueblo pase penurias y no los quiera.

Yo, que tengo sus genes y conozco su historia, no creo que si estuviera vivo mi padre apoyaría a un gobierno como este, pero con el traslado de sus restos al Panteón se pretende afirmar lo contrario. Homenajes así, en vez de enaltecer, mancillan.

Por mi parte, preferiría que sus despojos se quedaran ahí, en el Cementerio General del Sur, junto al pueblo por el que luchó y que todavía no ha visto el fruto de su sacrificio. O, al menos, que lo lleve al Panteón un gobierno decente, con moral para pontificar sobre moral.

Que lo dejaran en la modesta tumba que comparte con los sagrados huesos de mi madre. Que no los separen nuevamente, después de tantos años reposando juntos y en paz.

¿Quién es Fabricio Ojeda?

fojeda

Fabricio Oejda conocido como “Roberto”, nació el 6 de febrero en 1929 en Boconó ( Estado Trujillo). Era reportero del periódico El Nacional desde la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez. Fue miembro del partido Unión Republicana Democrática (URD) y Jefe de la “Junta Patriótica” en la clandestinidad, junto con militantes comunistas y de otros partidos que lucharon contra la dictadura del General Marcos Evangelista Pérez Jiménez hasta lograr su derrocamiento el 23 de enero de 1958. En diciembre de ese año, postulado por el partido URD, Ojeda ganó la diputación al Congreso Nacional por el Distrito Federal.

El 23 de enero del año siguiente llegó a Caracas el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro, que acababa de derrocar al general Fulgencio Batista. Después de hacer la presentación de Castro en su celebre discurso en la plaza O’Leary surgió una invitación para que Ojeda fuera a La Habana. El viaje se llevó a cabo a finales de 1959 y duró cuatro meses solidarizándose con los ideales de la Revolución Cubana. A su regreso, el 19 de abril de 1960 todavía en Maiquetía, manifestó su admiración por la causa de Castro. Un día después declaró que…” URD no podía ser corresponsable de actitudes ajenas e indiferentes a los intereses del pueblo”. Pidió que el partido se renovara y que se saliera de la tripartita del Gobierno, constituida también por AD y Copei a partir del Pacto de Punto Fijo.

Despues de las fallidas intentonas militares para derrocar al presidente Rómulo Betancourt denominadas El Carupanazo y El Porteñazo, el 30 de junio de 1962 renuncia a su investidura parlamentaria en la Cámara de Diputados del Congreso enviando una carta de protesta y marcha a la zona centro occidental del país a organizar un Frente Guerrillero de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) bajo el lema ” Hacer la Patria Libre o morir por Venezuela.” A finales de este año y luego de una serie de combates es detenido en una carretera de Acarigua y sentenciado por un Consejo de Guerra a cumplir una pena de 18 años de presidio por el delito de rebelión. En septiembre de 1963 escapa de la Cárcel Nacional de Trujillo donde resulta herido en un tobillo al saltar un muro.

Actividad Guerrillera

Se incorpora al Frente Guerrillero “José Antonio Páez” de las FALN donde es nombrado su Primer Comandante. Desde esas montañas mantiene correspondencia con los guerrilleros Douglas Bravo y Argimiro Gabaldón. Inicia una labor de clarificación política y se dirige por escrito a Juan de Dios Moncada Vidal, Pedro Medina Silva, Teodoro Molina Villegas y a los restantes miembros del Cuartel General de las FALN. Entra en abierta polémica con el buró político del Partido Comunista de Venezuela (PCV) sosteniendo un intercambio de acusaciones con Guillermo García Ponce. Por su captura el gobierno ofrece Bs. 2.500. En los primeros días de abril de 1966 junto a Douglas Bravo inicia la reorganización total de las FALN y la creación del Partido de la Revolución Venezolana (PRV) de línea marxista-leninista. El 21, 22 y 23 se realiza el histórico pleno de cuadros con asistencia de unas treinta personas incluyendo los representantes civiles y militares radicales donde es nombrado Fabricio como Presidente del FLN-FALN con apoyo de los Frentes Guerrilleros, de las Unidades Tácticas de Combate (UTC) urbanas y de los militantes del PCV. A consecuencia de esto se inician agudas discusiones entre el PCV y los disidentes.

El día 17 de junio de 1966 sale publicado en Tribuna Popular, el vocero legal del PCV, un comunicado indicando que Fabricio Ojeda y Douglas Bravo son “traidores” y se encontraban en Caracas. Ese mismo día, Fabricio es detenido por el Servicio de Información de las Fuerzas Armadas (SIFA) en Playa Grande (actual Estado Vargas), junto a su compañera Anayansi Jiménez, en la casa de Mario Matute Bravo, un ex perezjimenista, de quien era muy amigo, y junto con Tulio Dugarte. El martes 21 de junio, voceros del gobierno informan que Ojeda fue hallado ahorcado en su celda por el guardia que le llevaba el desayuno. El ministro de Defensa de entonces, general Ramón Florencio Gómez declara que «somos los primeros en lamentar lo ocurrido».1 No obstante a la versión oficial de su muerte que según el gobierno de entonces fue causada por suicidio, sus familiares y compañeros de lucha insisten en que Ojeda fue en realidad asesinado por funcionarios del SIFA. Sus restos mortales fueron exhumados el 15 de noviembre de 2012 por expertos de la Unidad Criminalística contra la Vulneración de los Derechos Fundamentales del Ministerio Público, institución que había solicitado el procedimiento luego de que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia aceptara un recurso de revisión que los fiscales introdujeron alegando inconsistencia en el expediente, el cual había sido archivado durante 46 años

Fuente: Notiespartano/Fabricio Ojeda h/La Patilla/Wikipedia



En :Política,Última Hora

Temas relacionados:


Tania Díaz González encabeza la conmemoración del 44 aniversario del fallecimiento de Fabricio Ojeda