COLLARES Y PULSERAS AL MAYOR

78,6% de los venezolanos paga más por alimentos


11   La pérdida del poder adquisitivo y el alza de los precios de los bienes y servicios incidieron en las decisiones de compra y en el consumo de la población en el último semestre.

Una encuesta de Datanálisis, realizada en febrero pasado, indica que 42,1% de los venezolanos se vio forzado a cambiar los hábitos de consumo para afrontar la situación económica y tratar de hacer rendir el presupuesto familiar.

El estudio, presentado por el director de la consultora, Carlos Jiménez, en el evento Perspectivas Económicas 2011, muestra que 20% de los entrevistados manifestó que redujo la cantidad de productos que compraba habitualmente, 15% decidió no adquirir algunos artículos como refrescos y helados, y 7% modificó la frecuencia de compra.

«Si antes un consumidor compraba dos veces al mes el champú y otros productos de cuidado personal, ahora trata de que le alcance para el mes completo y así evitar gastos adicionales», dijo.

Jiménez señaló que el consumidor es muy sensible a los precios y a la escasez de productos de primera necesidad.

78,6% de los encuestados expresó que está pagando el doble por los alimentos básicos, 78,1% indicó que se han incrementado los precios de las viviendas y los alquileres, 71,5% consideró que entre los productos más costosos están las bebidas y refrescos, 60% el atún en lata y 66,5% el aceite comestible. «Pero frente a la escasez los consumidores pagan lo que sea por obtener el producto que necesitan», aclaró.

El directivo refirió que la fidelidad a una marca también se encuentra afectada por la inflación. En los productos más caros el consumidor tiende a cambiar de marca. Mientras que son más fieles a los alimentos y firmas tradicionales de aceite de maíz, harina precocida, entre otros.

Según Datanálisis, la escasez de alimentos se sitúa en 18,2% y en algunas categorías como la leche en polvo llega a 50%.

Para la mayoría de la población, los alimentos continúan siendo el gasto prioritario dentro del presupuesto mensual e invierten 46,7% del total del ingreso. 9,1% se va en artículos de cuidado personal, 1,5% en el pago de deudas, 2,2% al ahorro, 3,7% a la recreación, 4,9% a la educación, 7,5% a la salud, 6,6% a la compra de ropa, 6% al transporte y 5,3% a la vivienda, entre otros.

Cuando tienen que recortar gastos, lo hacen en recreación, televisión por suscripción, ciertos aparatos tecnológicos que son considerados de lujo.

Expectativas 2011. Luis Vicente León, director de Datanálisis, destacó que se espera que este año el país registre históricos ingresos por las exportaciones y los altos precios del petróleo, lo que permitirá que el Gobierno decida gastar más recursos ante las elecciones de 2012, y eso puede reanimar el consumo.

Calculan un alza de la demanda de bienes y servicios de consumo masivo en 3% y una inflación de 25,9%. «Será una inflación maquillada porque en la realidad los consumidores perciben que está por encima».

León señaló que el Gobierno conoce el costo político de la escasez y buscará a toda costa llenar los anaqueles. «La respuesta es un incremento brutal de las importaciones del Estado de medicamentos y alimentos, y lo puede hacer porque tiene mucho dinero».



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