Según los mayas el mundo se acaba en diciembre de 2012: lea algunos tips para sobrevivir

     BERLÍN– La mala noticia es que el mundo se acaba el 21 de diciembre de 2012, según anuncia el calendario maya desde hace mil años. La buena, que saberlo con tanta antelación permite prepararse a consciencia. Y para hacerlo basta con visitar una librería.

Es una paradoja del mundo editorial: las promesas apocalípticas, la crisis económica y las turbulencias políticas pueden ser también un negocio muy rentable. Los libros con “instrucciones” para comprender tiempos convulsos hicieron furor en 2011 y prometen repetir en 2012.

Y es que el supuesto apocalipsis es en realidad “una falacia del marketing”, según advirtieron a principios de diciembre un grupo de expertos reunidos en Palenque, antigua ciudad maya en el sur de México, en la mesa de debate “Las profecías mayas para 2012″.

“Tenemos que ser claros sobre esto: no hay una profecía para 2012″, añadieron. Pero la máquina de imprimir estaba ya en marcha.

Es una paradoja del mundo editorial: las promesas apocalípticas, la crisis económica y las turbulencias políticas

Buen ejemplo de ello es “Así terminará el mundo” (Robinbook), donde el estadounidense Philip Plait, profesor y ex de la NASA, recopila una decena de escenarios apocalípticos y analiza las probabilidades de que se hagan realidad desde el punto de vista astronómico.

También su compatriota Lawrence E. Joseph se hizo famoso en todo el mundo con un intento menos científico en “Apocalipsis 2012″ (Planeta) y ahora acaba de publicar “Aftermath” (en inglés), con un subtítulo elocuente: “Guía para prepararse y sobrevivir al apocalipsis 2012″.

En España, los jóvenes editores de Blackie Books encontraron el enfoque positivo para algo tan poco alegre y publicaron una “Agenda 2012 del fin del mundo”.

“Dicen que en 2012 se acaba el mundo. A nosotros se nos ha ocurrido hacer una agenda para que este último año de nuestras vidas sea el mejor”, explica la editorial.

El particular cuaderno incluye “actividades para hacer antes de que todo acabe” y “montones de saberes utilísimos para ir a la tumba con la conciencia tranquila”, además de “efemérides, curiosidades, un santoral único, una película para ver cada domingo y un catálogo de posibles fines del mundo”.

Y es que la esperanza vale doble en tiempos de incertidumbre, como lo demuestra la escalada entre los libros más vendidos de “Viaje al optimismo. Las claves del futuro” (Destino), nueva obra del exitoso divulgador Eduardo Punset.

“El pasado fue siempre peor, y no hay duda de que el futuro será mejor”, es el lema que guía a Punset en su viaje por los avances científicos logrados por la humanidad, el rechazo admitir una crisis mundial (es sólo “de algunos países”) y el elogio de los jóvenes.

La misma Destino abrirá 2012 con otro título que apuesta por el optimismo: “El camino de la esperanza”, novedad del “indignado” más famoso del mundo, Stéphane Hessel, en cooperación con su amigo y filósofo Edgar Morin. Ambos son nonagenarios.

“En momento de caos, la gente está de algún modo en un limbo existencial y económico”

Hessel fue uno de los nombres propios del año editorial 2011 con su breve manifiesto “Indignaos” (“Indígnate”, en América Latina), a su modo otro “manual de instrucciones” en tiempos confusos consistente en una única instrucción: indignarse.

El ex diplomático francés y superviviente de los campos de concentración nazis no sólo dio ideas y denominación a las protestas de “indignados” que se extendieron de España al mundo: también inauguró un lucrativo género en una sociedad sedienta de respuestas.

Destino repitió así fórmula con el segundo manifiesto de Hessel, “Comprometeos”; un libro con testimonios del movimiento en España, “Nosotros, los indignados”, y la autobiografía de Hessel, “Mi baile con el siglo”.

Otras editoriales lanzaron títulos similares como “La insurrección que viene” (Melusina), “Algo va mal” (Taurus) o la obra coral “Reacciona” (Aguilar).

“Sí, es un momento favorable para temas económicos y sociales”, explicaba a la agencia dpa Ramón Perelló, editor jefe de Destino, en la Feria del Libro de Fráncfort.

A su lado asentía el editor de Planeta en América Latina, Ricardo Sabanes: “Creo que es algo de nuestra cultura occidental: buscamos en el libro la revelación de lo que está pasando, la palabra revelada”.

Para Sabanes, “en momento de caos, la gente está de algún modo en un limbo existencial y económico y ve en el libro una forma de guía”. El fin del mundo y la crisis tienen también sus beneficiados.

En :Creencias y Esoterismo