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Isaías Márquez: TIERRAS y SISTEMA AGROALIMENTARIO VENEZOLANO

SIEMBRA EN VENEZUELA

 

Isaías Márquez: TIERRAS y SISTEMA AGROALIMENTARIO VENEZOLANO (SAV)

La categoría vocación de uso de la tierra en el ordenamiento jurídico venezolano  vigente se haya conectado, incuestionablemente, a la ordenación del territorio, ya que la asignación de usos a la cual llega, debe precederse mediante un proceso de valoración de esta, que permita establecer el grado de idoneidad de las condiciones que ofrece el territorio para la producción agropecuaria, lo que implica una traba para la ordenación territorial, aunque se dispone de varias propuestas metodológicas para evaluar la vocación de uso de la tierra, estas no se han adecuado al proceso de formulación de planes de ordenamiento territorial, instrumento que permitirá, en efecto, dar cumplimiento a lo previsto en nuestra legislación en materia de tierras y desarrollo agrario, pues la Ley de Reforma Agraria de 1960, aunque futurista, fue concebida bajo criterios de la época, que se desfasaron a causa de las dinámicas sucesivas, en cuanto a espacio, técnicas y explosión demográfica.

Y, es por estas razones, que solo producimos alimentos en forma primaria para unos dos millones de consumidores –una población cautiva-, que representa, apenas, un 18 por ciento de lo que se consume en el país, gracias a unas 600 mil familias rurales dedicadas a la producción de alimentos primarios: actividades agrícolas y ganaderas, acuicultura, pesca y otros similares generador de productos alimenticios frescos o crudos. El país cuenta con unas 30 millones de has de suelo con vocación agropecuaria, acuícola y silvicultura. Extensiones inoficiosas.

Según la revista “The Economist” Venezuela ocupa el penúltimo lugar de toda Latinoamérica en el Índice Global de Seguridad Alimentaria 2020. Nos posicionamos en el puesto 96 de los 113 países que fueron incluidos en la medición por encima de Haití, Angola, Congo, Mozambique y Nigeria.

Alcanzó un índice total de 42,8 puntos en las cuatro categorías centrales: poder de compra de los alimentos, calidad y seguridad, así como disponibilidad de los mismos, además de Recursos Naturales y Resiliencia.

Agudiza la crisis del SAV la escasez de combustible, tan necesario para el sector agroindustrial, puesto que todo el proceso productivo agroalimentario requiere, íntegramente, del gasoil o diésel, falla que según la SVIAA podría provoccar una crisis alimentaria.

Isaimar@gmail.com

TIERRAS y SISTEMA AGROALIMENTARIO VENEZOLANO (SAV)



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